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He ido muchas veces a ver a Jaguares y aún así creo que el concierto del 4 de marzo de 2006 fue el más emotivo en el que he estado.
No es que quiera hacer menos aquella memorable vez en la que la Sonora Santanera acompañó las notas de “Cómo Tú” en el Auditorio Nacional, o cuando el Foro sol se vió invadido por miles de aliados para desaforadamente cantar y gritar durante más de 2 horas, ni mucho menos la comparo con aquel toquin de Caifanes en las canchas de Chiconcuac allá por el 94 cuando la Castañeda acompañó a mis desde entonces ídolos, pero este concierto del 4 de marzo fue especial.
Primero que nada, el metropolitan es un teatro con todas sus letras. Esculturas y terciopelo dan ese ambiente de que uno está ahí para apreciar el arte de un artista (valga la rebuznancia) y en este caso a los 5 que estuvieron ahí se les sumaron otros de la talla de John Lennon, Juan Gabriel, Germán Valdés y todos esos genios que el master Saúl ha confesado les han influido a ser cómo son, a tocar cómo tocan y a su vez a influir cómo influyen a una raza que esa noche tuvo varios clímax.
Por fortuna conseguí boletos de 5ª fila (que en realidad parecía ser la 4ª por que no se veía la 1era, supongo que por la “fila cero” de Infinitum), así que ya sabía que estaría súper cerca del escenario. Cómo llegué tempra, me di tiempo de hacer un recorrido por los puestos en las banquetas y por poco me animo a comprar un acetato de Caifanes, con el sencillo de La negra tomasa. Tristemente estaba dañado, así que desistí. En general es padre ver tanta merca de mi grupo favorito, pero al ver a los vendedores “fuera de su papel” (por lo temprano) me atrevo a pensar que son solo personas que hacen business a costillas del grupo, cosa muy cuestionable por cierto, pero cómo dijo Saúl a medio concierto: “Jaguares no es de la disquera ni de nadie, Jaguares es de ti Raza” así que bueno, digamos que los vendedores banqueteros sacan en efectivo la parte del grupo que les corresponde.
Yo en lo personal me conformo con esa saciedad espiritual que me queda después de los rituales, y procuro comprar sus discos en tienda y estar seguro de que todos los mp3 que viven en mi ipod están respaldados por discos comprados y guardaditos en mi hogar. Pero bueno eso es harina de otra banqueta, perdón costal. Junto a la entrada del teatro noté que estaban los carnales del Ritual del Perro, lubricándose la garganta con aceite de cebada e iniciando su propio ritual en ese mini antro. Me dio curiosidad preguntarles por el festejo que tuvieron con Mr. Fors y Leo en junio de 2005, pero a los 2 que les pregunté no habían tenido chance de ir, ni pez.
Afuera también vi a la gente de Amnistía que ofrecían firmar cierta carta. Que chido que entre los aliados haya voluntad de apoyar aunque sea con ese poquito, no vi a nadie que se negara. Ya en la sala del teatro aparte del stan de Amnistía estaba un stan de chelas, mediante un juego de dados se mochaban con una gorra o una playera. Obvio había carnita fresca pa’ llamar la atención y aliados y aliadas nos pudimos echar un taco de ojo. De ahí, una amable señorita me condujo hasta mi lugar, por hacer plática le pregunté si ya habían llegado los actores y dijo: “Seguro si, por que si no ya estaríamos avisando que se podría cancelar” bastante lógica su respuesta.
Como mi lugar era en la orilla preferí esperar de pie para dar chance de pasar a todos los carnales que llegaban a mi fila, lo cual me dio la oportunidad de notar que cae raza de todos los tipos en los rituales, desde el que se ve que no tuvo broncas en comprar su boleto hasta el que seguramente debió apretarse un poco el cincho para comprar de los de hasta adelante.
Vi un chorro de aliados súper jóvenes, ya me estaba sintiendo el ruco del ritual, cuando aparecieron otros treintañeros, ya rascándole encontré gente mayor, que seguramente iban más por acompañar a sus chavos, pero bueno, ahí estaban. Algo que noté es que además de las parejitas y grupos, había varios aliados y aliadas solapas.
Me llamó en especial la atención una aliada que estaba detrás de mí, en la fila 6 por ahí del lugar 29 o 30 que llevaba una playera blanca con la palabra Jaguares en rojo y un saquito negro. Se veía muy tranquilita, con sus ojazos muy serios, pero en cuanto arrancó el ritual estuvo cantando todas las rolas y dejo en claro su sangre Jaguar. Qué padre aliada, pensé.
Las pruebas con la guitarra usando el efecto para Bruja Caníbal detrás del escenario, nos permitieron adivinar que con esa rola arrancarían. Su inicio fue una explosión. La cantamos todos. Aplaudimos cañón. Creo que después vino Mátenme por que me muero, y al final de ella Saúl nos dio la bienvenida al ritual. Cada rola fue vibrantemente ejecutada por ellos, y acompañada por nosotros. Ahí entre los aliados no hay exigencias de voces ni entonación, hay ánimos y sentimientos, así que todos seguíamos cantando.
Yo tenía al vampiro muy cerca y es sorprendente ver las facultades que tiene para además de rascarle a la lira como los grandes, operar el madrero de pedales que hay a sus pies. Es súper chingón.
Cabe resaltar que hay un chorro de carnales que parecieran no notarse, pero que seguramente sin ellos el ritual no sería lo mismo. Por ejemplo hay uno que anda por el escenario administrando el desfile de guitarras, lo mismo le lleva una a Saúl que otra a vampiro. Parece un Cadie de Golf, que sabe exactamente con qué palo debe ser ejecutada cada rola. Es fácil identificarlo por que es el que anda con una lamparita en la boca caminando por el escenario. Lo único malo de su labor es que le quita sorpresa a cuando el grupo regresa. Se puede discernir si volverán a salir o no por que previo a que aparezcan, este carnal lamparoso ronda por el escenario acomodando guitarras. Detrás de él debe haber otros que afinan las liras y que además le alumbran al vampiro el play-list. Un saludo y mi reconocimiento para todos ellos, incluido el de la consola de sonido, el operador de los cañones para las pantallas, y todos los demás que no vi pero que se lucieron todo el concierto.
Cómo les adelanté el Maestro Juanga fue magistralmente interpretado por Jaguares con la ya muy famosa “Te lo pido por favor” y todos la cantamos. También hubo otro gran invitado, y en un momento del concierto, cuando sonaba la rola de “Calabacitas tiernas” se apareció en el escenario el mismísimo Tintan cantándole al espejo. Fue muy chingon, me encanta esa rola y créanme que en vivo suena poca madre, en especial el grito de “’amonos mis Carnales”.
En “Cómo tú” es impresionante la foto que ponen de fondo, es un señor de edad al parecer vagabundo y conmueve cañón, sobre todo por que Saúl resaltó que esas personas son más fuertes que nosotros por que sobreviven en la calle.
Otra cosa que estuvo con madre, fue cuando en “Tu Reino” Saúl dice “Antes que nada quiero enseñarte a mis aliados” y señala al público, se sintió como dedicatoria.
En La célula que explota Saúl se volvió a lucir y la cantó cómo en el diablito, con las partes agudas y todo. Cuando se hincó para agradecer al público fue poca madre, por que nos dejó sentir que de verdad se entregaba a la banda.
Parte de lo emotivo que hubo es que Saúl otra vez mencionó la situación en Cd. Juárez, y dio el diagnóstico más exacto que se puede dar de ello: “Las autoridades se siguen haciendo pendejas”.
La gente de Amnistía repartió unos carteles en los que se exigía igualdad de género. Me pareció muy chingón y era impresionante ver a los aliados y aliadas con sus carteles en alto.
Jaguares interpretó además una rola de John Lennon y nos enteraron de que Yoko Ono cedió los derechos de esta y otras obras de Lennon para Amnistía. En su página se pueden obtener.
En otro momento Saúl nos advirtió acerca de las elecciones, dijo que a los partidos y a los candidatos se les está olvidando lo más importante: Nosotros. Estuvo chido por que no inclinó su advertencia hacia ningún color. Parte del ritual es la libertad y claramente nos deja a nosotros la tarea de elegir a quien crucificar (en las boletas por lo menos) en julio.
Se rifaron una rola muy adecuada a la ocasión cuyo coro “Gente” en mis adentros cambié por “Chente” por que muchas de las cosas que en ella se dicen las debería saber o de menos escuchar alguien que lleva ese nombre y a quien Saúl se encargó de reclamarle su participación en nuestro país, de hecho “Está muy claro” se “iluminó” con sus fotos en la pantalla. Pero bueno, dijimos que sin colores verdad? Así que mejor ahí lo dejo para no entrar en polémica entre los que estén a favor o en contra.
Otro detalle fue que las hermanas de Saúl lo estaban acompañando entre el público, les dedicó “Antes de que nos olviden” y ya se podrán imaginar la bola de emociones que provocó.
También Cecilia Toussaint se encontraba en el foro y de igual forma fue ovacionada.
El carnal del bajo se la rifó cañón, en especial en Miércoles de Ceniza nos mostró sonidos que yo no había imaginado que se pudieran emitir con el bajo. La canción de por si es tristona-melancólica y ver a Alfonso que se baja de su bataca para cantar la vuelve más mágica. Se había de animar a cantar otras rolas. De Leo que puedo decir?. Se ultra luce. En Afuera es impresionante el ritmo y el sentido musical que se logra y neto que en especial él y Alfonso son los responsables. Esa onda de aventar la “maracota” al final se ve poca madre. Por cierto, estando ahí comenté con otro aliado que no sé por que Leo no es un jaguar con todas las manchas fuera del escenario también. A lo mejor la experiencia con Caifanes les enseñó que 3 es multitud y 4 un desmadre. Quien sabe. Pero poco a poco este carnal se ha ganado su puesto. Bueno es solo mi opinión. Ojalá no pase cómo con el bajo y que Leo siga siendo el único percuso, pero pues ya que “salga en las fotos” no?. Que metiche soy.
Otro punto a resaltar es el de los celulares. Todo mundo se llevó por lo menos una foto o un clip del concierto, y neto que es súper entendible. En lo personal preferí las fotos. Creo que el cerebro es el mejor medio de almacenamiento para conservar momentos cómo los que viví ahí, ya que la memoria se encargará de embellecerlos cada vez que piense en ellos. Aún así me quedé con ganas de solicitarle a la aliada que ya les conté (la de los ojazos) que me diera su número telefónico para que en alguna oportunidad me pasara todo lo que grabó, que por cierto no fue poco, quien sabe que marca de teléfono traería pero le cabía un chorro. Tristemente se perdió entre el río de gente al salir y me quedé con las ganas. Aclaro que solo era por lo que grabó eh? No influyeron en nada sus ojazos ni su sonrisa tan fresca y sincera ni mucho menos todos los demás atributos que desde mi lugar pude apreciar. (Bueno un poquito si).
Ya casi al final un aliado se trepó al escenario causando que todos le aplaudiéramos. Ya arriba colmó de abrazos a Saúl. Cómo que de repente dijo “Y ahora que hago” y nomás le quedó recargar su cabecita en el hombro del líder Jaguar. Ya luego lo bajaron. Saúl regresó ya sin compañía para cantar con guitarra acústica, nos deleitamos cantando Quisiera ser alcohol y me encantó cómo sonó su inicio, cuando todos nos queríamos adelantar y extendimos la “s”, quedo algo así como: “SSSssssssssssssssssssss….. i mis plegarias, no fueran….” .
Bueno, pues me despido, esta es mi reseña. No sé que tan exacta y ordenada esté, pero la hago de corazón para plasmar la bola de cosas que llegaron en ese ritual. Arriba Jaguares y la aliada de los ojazos!!!!!! Saludos… [email protected]
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